Las creencias

A lo largo de nuestra infancia hemos adoptado e interiorizado una serie de creencias, algunas útiles, otras no tanto, y otras quizá destructivas. Todo el mundo tiene un conjunto de creencias y suposiciones. Se encuentran dentro de nosotros, en nuestro pensamiento, y conforman un vínculo casi irrompible.

Las creencias se han vuelto tan arraigadas en cada célula de nuestro cuerpo que nos afectan en todo aspecto de nuestra vida: las relaciones, la salud, la posición financiera, la propia imagen, etc. Algunas de ellas se han instalado en nosotros por los demás, sus opiniones, sus enseñanzas; otras lo han hecho por nuestra percepción de la realidad y nuestras experiencias.

Para que un hecho se convierta en una creencia tenemos que aceptarlo, tiene que pasar por nuestro pensamiento y nosotros tenemos que darle el valor de verdad.

Y una vez instaladas, estas creencias se convierten en LA VERDAD.

A partir de allí todo nuestro empeño se pone al servicio de apoyar estas creencias. Por ejemplo, si crees que cada euro que ganes será a través del sudor de tu frente, haciendo un esfuerzo sobrehumano, entonces encontrarás una fuente inagotable de hechos y ejemplos para probar tu teoría, fortaleciendo así aún más tu creencia. Por otro lado, si tu creencia es que el dinero viene a ti fácilmente y sin esfuerzos, a continuación los hechos evidenciarán esa verdad.

Por lo tanto, es una cuestión de enfoque, de donde pones tu atención, sobre todo a nivel inconsciente. Y el problema del ser humano es que la mayoría de nuestras creencias son creencias limitantes, que hacen que nos movamos por la vida de una manera no saludable, sin generar bienestar, coartando nuestras acciones en pos de la felicidad.

En consecuencia, podemos decir que no cambiarás tu enfoque de la vida, como ves los hechos, si no cambias tus creencias.

Para ello lo primero es hacerlas conscientes, conocer cuál es tu verdad para poder comenzar a cambiarla. Es nuestro pensamiento el que las ha instalado dentro, y es él mismo el que puede hacernos libre.

Concientizar es salud. Es bienestar emocional.

Lic. Pablo Talice

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Comentarios(1)

  • mercedesuribarri
    26 diciembre, 2016, 16:38  Responder

    Pablo,yo sólo creo en el aquí y ahora

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